Descripción
Cremosa, impecable y sin accidentes en la parrilla.
En MEAT sabemos que una mala morcilla te puede arruinar la previa. Nada peor que ese embutido que explota apenas toca el calor o que te deja una sensación de pesadez extrema. Nuestra receta criolla está pensada para los paladares exigentes: usamos ingredientes de altísima calidad para lograr un relleno de textura suave, casi como un paté, con el punto justo de especias para realzar el sabor sin invadir. Es el contraste dulce y salado perfecto para abrir el apetito.
El estándar MEAT (El superpoder del vacío): Si hay un producto que se beneficia del envasado al vacío, es este. La morcilla suelta es experta en contaminar con su olor todo lo que tenés guardado en la heladera. Nuestro sellado aísla el producto al 100%, manteniendo tu cocina impecable. Además, protege la delicada tripa para que no se seque ni se rompa con el frío si decidís guardarla en el freezer para tu próximo asado.
Tip de preparación: La regla de oro de la morcilla es la paciencia. Recordá que es un embutido que ya viene cocido; tu único objetivo en la parrilla es calentarla y lograr que la tripa quede crujiente. Ponela en un rincón con fuego muy suave (calor residual) y jamás la pinches. Dejala tomar temperatura de a poco. Cuando la tripa esté tensa y dorada, servila sobre un buen pan de campo y preparate para los aplausos.





